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Reconciliandonos

Esta mañana he podido volver a correr un poquito.

Por diferentes motivos, llevaba sobre un mes en el dique seco, concretamente desde el 10 de Diciembre. Primero tuve que esperar a que se curaran las heridas de aquel día y, posteriormente un nuevo ajuste de los encajes (gracias Juan Diego por el excelente trabajo). Después llegaron las navidades y hubo que parar para estar pendiente de la familia.

En resumen, mucho tiempo parado en cuanto a las carreras.

 

Así que ayer, después de hacer otras tareas, como siempre llevo las palas y la mochila en el coche, me acerqué a la pista de atletismo vestido de calle.

Me cambié de ropa bastante ilusionado, pero a la vez con cierta inquietud, a ver si la corrección mejoraba las sensaciones y si me dolería o no. Y la verdad que la mejora ha sido grande, ya que no tengo ni un rasguño ni molestia en la zona donde antes me lastimaba, así que el trabajo va por buen camino. Todavía queda por mejorar un puntito que me roza en la parte baja de la rodilla, y que estoy seguro que para la próxima vez ya estará perfecto. Me ilusiona y me da confianza el que la prótesis izquierda va fantástica, muy cómoda, así que no hay motivo para que no lo consigamos en la derecha.

 

El caso es que tras calentar con algún ejercicio de técnica y estiramientos empecé a correr por la calle exterior como hago siempre. Me ha gustado mucho ir por la mañana, que la pista está mucho más tranquila y puedo correr sin estorbar a nadie o que me tengan que esquivar o coincidir con grupos de entrenamiento, así que seguramente repetiré más veces este horario.

Tras dar una vuelta completa a la pista al ritmo de siempre, me detuve muy contento para recuperar un poquito de aire, beber agua y comprobar que no tenía ninguna molestia en la rodilla, así que hice otros ejercicios de técnica y me dispuse a repetir la operación.

Y tras 3 repeticiones de vuelta más ejercicios, quise avanzar un poquito más en mi regreso a correr y me propuse hacer varias vueltas seguidas. Conseguí hacer 3 vueltas sin descansar, hasta que decidí parar al empezar a notar un pequeño dolor en la parte baja de la rodilla.

 

Muy contento en definitiva por el rato que he podido correr, con mucho mejores sensaciones y, aunque ha salido un pequeño roce nuevo, estamos muy cerca de poder correr con comodidad sin que note ningún dolor, ni salga ninguna herida.

 

La reconciliación con las palas de correr va viento en popa